¿Habeis sentido alguna vez como vuestra cabeza solo tiene un solo nombre que no para de repetir? ¿Cómo se acelera el corazón cuando se acerca?
¿Cómo sonries cuando te dice "te quiero"? Yo sí.
A mí me sobraba el mundo a su lado, éramos él y yo. Nunca entenderé cómo ni por qué todo cambió pero si sé y entiendo cuanto te quiero.
Lo que no sé es por qué. Será porque me siento especial, única, distinta junto a tí.
La razón me exige ser fuerte y dejarte ir pero el corazón me lo impide, me pide a gritos que te diga todo lo que siempre temí decir.
Melancolía..., sí! exactamente eso.
Tengo melancolía porque extraño algo bueno en mi vida, algo que me hacia ver todo diferente, todo positivo, todo mejor.
Pero las cosas buenas no son eternas, se acaban de una forma u otra.
Son como un helado que cuando sabes que te lo vas a comprar te alegras y disfrutas porque sabes que lo tendrás y podrás comértelo, cuando lo estás saboreando
te encanta y cuando te lo acabas quieres repetir pero en este caso los helados se compran con dinero y lo que yo hablo no y aunque se pudiera no lo haría.
Siempre intenté hacerlo todo lo mejor posible. Saqué lo mejor de mí para dártelo a tí pero no fue suficiente.
Solo me queda decir que en la vida nos equivocamos muchísimo y tú lo has echo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario